Pasos que guardan su estado
Pasos de larga duración con dueño, estado y SLA, creados en un editor visual y disparados de forma programada o por webhook.
Workflows
Un workflow de Mogno no es una automatización frágil. Es un proceso de larga duración que guarda el estado de cada paso y hace avanzar el trabajo con dueño y SLA. Se pausa para aprobación humana, devuelve excepciones para corrección y, tras un reinicio, retoma desde el último paso completado.
Cada ejecución está acotada, se aprueba donde importa y queda registrada en una pista de auditoría que tu TI puede seguir.
Por qué es diferente
Un script de automatización mueve datos cuando todo sale bien y se rompe en cuanto la realidad se complica. Un workflow gobernado lleva estado, aprobaciones y excepciones por las mismas etapas, y el proceso aguanta el mundo real, no solo la demo.
Lo que lleva un workflow gobernado
Un workflow es más que una cadena de pasos. Lleva el estado, las aprobaciones, las excepciones y el registro que convierten una automatización frágil en una operación en la que tu equipo confía.
Pasos de larga duración con dueño, estado y SLA, creados en un editor visual y disparados de forma programada o por webhook.
Los pasos sensibles se detienen para un aprobador designado dentro de su nivel de autorización, junto con el motivo y el registro.
Cuando algo está mal, el paso vuelve a la persona correcta, en lugar de fallar en silencio o dejar el trabajo a medias.
Cada paso, actor y hora queda registrado, y cada ejecución se puede seguir y reportar desde el intake hasta el cierre.
Una ejecución gobernada
Esta es una sola instancia de workflow. Cada paso tiene dueño, estado y hora. Las aprobaciones la pausan, las excepciones la devuelven, y toda la ejecución queda registrada en una pista de auditoría.
Cómo se mantiene seguro
Un workflow es tan seguro como la plataforma a su alrededor. En Mogno, los workflows comparten un mismo modelo de gobernanza con apps, agentes y datos, y ninguno se ejecuta fuera de él.
Ver todos los detalles de seguridadActivo por defecto
Preguntas frecuentes
Esas herramientas mueven datos entre apps cuando todo sale bien. Un workflow de Mogno lleva estado, aprobaciones, excepciones y una pista de auditoría, y funciona dentro de un Hub Operativo gobernado, junto con datos, apps y agentes, no de forma aislada.
La ejecución guarda su estado y resiste fallas. Tras un reinicio, retoma desde el último paso completado, y un paso que falló o se convirtió en excepción vuelve para corrección, en lugar de perderse.
No. Los creas en un editor visual, donde configuras pasos, ramificaciones, aprobaciones, temporizadores, programaciones y webhooks, y Monica puede bosquejar un workflow por ti. La lógica a medida corre en herramientas en sandbox donde haga falta.
Los pasos automáticos se ejecutan dentro de la política. Todo lo sensible (un pago, un contrato, una escritura en el sistema de origen) espera a un aprobador designado. Tú defines el límite paso a paso.
Cada paso puede tener un dueño, un SLA y un nivel de autorización. Las aprobaciones pausan la ejecución, guardan el motivo y el registro, y la derivan a la persona correcta según el nivel, para que nada quede atascado en una bandeja de entrada.
Sí. Los workflows leen y escriben en tu ERP, CRM, archivos y bases de datos mediante herramientas gobernadas, con credenciales cifradas y llamadas externas aprobadas antes de salir. El sistema de registro sigue donde está; Mogno orquesta el flujo a su alrededor.
Empezar
Elige un proceso que hoy depende del correo y las hojas de cálculo, y míralo funcionar como un workflow gobernado, del intake a la pista de auditoría.